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06 Sep

Las emociones… ¿son buenas ó malas?

El mundo fascinante de las emociones, es uno de los más estudiados en la rama de la psicología, por lo que es sencillo conseguir cientos de definiciones por diferentes autores y enfoques teóricos. El término emoción, viene del latín emotĭo, que significa “movimiento o impulso”, “aquello que te mueve hacia”. En palabras sencillas, podemos afirmar, que las emociones son reacciones psicológicas y fisiológicas frente a ciertos estímulos externos. Cuando hablamos de reacciones psicológicas, nos referimos a la capacidad que tienen las emociones en alterar o cambiar nuestras percepciones e imaginación de nuestro mundo. Y cuando hablamos de reacciones fisiológicas, nos referimos a la capacidad que tienen las emociones en cambiar nuestro cuerpo físico, como por ejemplo, pulsaciones cardíacas, reacciones faciales, conductas agresivas, entre otras.

Las emociones básicas del ser humano se pueden definir con el acrónimo “MARTA” (Miedo, Amor, Rabia, Tristeza y Alegría). El resto de las emociones provienen de la mezcla de estas 5 emociones básicas. Frecuentemente, escucho a mi alrededor personas que emiten el juicio de que existen emociones buenas y malas, a mi parecer no es conveniente darle una valoración a las emociones, ya que son parte de nuestra naturaleza, inclusive cada emoción tienen un fin de sobrevivencia y evolución de la raza humana. Por ejemplo, el miedo es una emoción que nos protege de los peligros reales que corremos en la vida con el fin de sobrevivir, sin embargo, no todos los miedos son para protegernos de algún peligro real, algunos son creados por nuestra mente y nos limitan a tomar decisiones importantes en nuestras vidas.

Por otro lado, las emociones sólo llegan a nuestro devenir cotidiano dependiendo de los estímulos que estemos recibiendo. En este sentido, afirmamos que “NO” somos responsables de las emociones que nos llegan y sentimos en algún momento, pero si somos responsables de permanecer en una emoción o cambiarnos a otra. Me gusta más la idea de  aprender a “surfear” y movernos en nuestras emociones para obtener los resultados deseados, más que controlarlas o dominarlas.

 

Andrés Villanueva